Coaching e Inteligencia Emocional en el mundo corporativo (Parte II)

*Continuación del post “Coaching e Inteligencia Emocional en el mundo corporativo (Parte I).

Qué es la inteligencia emocional y para qué sirve

Podemos acudir a las diferentes definiciones de Inteligencia Emocional (IE) que encontramos en los manuales de los grandes gurús como Daniel Goleman (padre de la Inteligencia Emocional), Martin Seligman (máximo exponente de la Psicología Positiva) o Howard Gardner (creador del concepto de Inteligencias Múltiples), y allí encontraremos definiciones precisas y poniendo el foco en diferentes aspectos.

Creo que la mejor forma de definir lo que es IE es acudir a una metáfora. Imaginemos un coche. Un coche tiene una parte interna y otra externa. La parte interna es lo que no vemos, lo que está escondido a simple vista, pero en realidad es la parte que hace funcionar: el motor, los mecanismos internos, las transmisiones eléctricas, etc. Y lo externo es lo que vemos: la carrocería, el diseño, la estética, etc. Ambas partes son igualmente necesarios para dar vida a un vehículo.

Pues bien, las personas también tenemos dos partes diferenciadas cuando nos referimos a inteligencia emocional: por un lado está nuestra parte interna, que denominaremos la inteligencia intrapersonal; y por otro lado está nuestra parte externa, que denominaremos inteligencia interpersonal.

Con la inteligencia intrapersonal resolvemos las cuestiones que tienen que ver con nuestro autoconocimiento, autorregulación emocional (la gestión de las emociones) y automotivación; y con la inteligencia interpersonal resolvemos las cuestiones que tienen que ver con las relaciones que establecemos con otras personas, y utilizamos herramientas como la empatía, la asertividad, la comunicación, el liderazgo, etc…en suma lo que denominamos habilidades sociales.

Una de las confusiones que trae consigo este concepto, es identificar la Inteligencia Emocional, con el control de las emociones. La gestión de las emociones es una parte más de la IE, y para ser más inteligentes en la gestión de las emociones es necesario manejar dos entornos: la gestión de uno mismo (autocontrol) y la inteligencia social (empatía, asertividad). De esta forma, seremos capaces de minimizar los vaivenes emocionales que sufrimos antes determinados hechos.

Por lo tanto, la Inteligencia Emocional nos permite conocernos mejor a nosotros mismos, respondiendo a cuestiones tales como quién soy, qué quiero, cómo lo quiero, por qué y para qué, y de esa forma tener identificados mis valores, mis cualidades o fortalezas, cómo me relaciono con mi entorno, cómo me motivo y cómo lidero mi vida. Y por otro lado, nos permite relacionarnos con nuestro entorno de una forma más efectiva entrenando habilidades como la escucha, la empatía, la asertividad, la comunicación o el liderazgo.

Integración en el mundo empresarial

No es de extrañar que cada vez más empresas comiencen a estar interesadas en ambas áreas, coaching e inteligencia emocional, debido a los beneficios que se pueden obtener a través de ambas disciplinas.

El coaching nos permite afrontar un proceso de cambio, mientras que la Inteligencia Emocional nos permite conocernos a nosotros mismos y conocer cómo nos comportamos con nuestro compañero y con el grupo, y nos ofrece herramientas para poder mejorar ambos aspectos.

En este sentido, el coaching está íntimamente ligado a la IE: el poder de las emociones, el proceso de autoconocimiento que se desarrolla durante el proceso, el establecimiento de competencias laborales como objetivos del proceso, la escucha y la empatía como principales herramientas de los procesos de coaching… todo esto hace que se establezca una ligazón entre ambas disciplinas, y a mayor inteligencia emocional, más efectivos y eficaces serán los procesos de coaching que se establezcan. Y a la inversa, un proceso de coaching permitirá emerger partes de nuestra inteligencia emocional, tan necesarias para el día a día en la empresa en particular y en la vida en general.

En mi opinión, trabajar la IE en las organizaciones a través de procesos de coaching, puede ser una de las grandes herramientas para mejorar los resultados, consiguiendo objetivos extraordinarios. Por ejemplo, una empresa con interés en mejorar la motivación de sus trabajadores, podría realizar un estudio detallado de los factores que determinan la motivación entre sus empleados y a través de herramientas de Inteligencia Emocional, y establecer qué recursos son necesarios tocar, para elevar los niveles de motivación, siguiendo un proceso de coaching de equipos, ejecutivo o personal.

 

 

Sobre su autor

Jose Javier Torre, es licenciado en CC. Económicas y certificado como Executive Coach. Es también Facilitador de Lego Serious Play y experto en Inteligencia Emocional. Durante 15 años trabajó en una multinacional del sector de la Tecnología de la Información, pero en 2014 decidió cambiar por completo el rumbo de su vida y su trabajo e iniciar un camino que le ha permitido descubrir su motivaciones más profundas. Actualmente trabaja como executive coach y formador en talleres de competencias personales y profesionales.

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