Marketing dinamico

Ya se ha repetido varias veces en este blog que la tecnología está al servicio de las personas y las compañías. En esta entrada quiero dar un ejemplo, de una nueva técnica de marketing y comunicación, que apoyada por la tecnología puede ser muy efectiva. Se trata del marketing dinámico.

¿Y esto es un invento nuevo? Pues no precisamente, pero sí la ejecución del mismo. Imaginemos que podemos analizar el público objetivo que tenemos delante en todo momento, combinarlo con el análisis del stock que tengamos, la previsión de ventas , la estrategia y poder ofrecer al cliente ofertas personalizadas.  Imaginemos un hipermercado o gran superficie comercial. Cada franja horaria es visitada por un perfil diferente de clientes (tanto en edad, como en intereses o necesidades). Podemos añadir pantallas donde mostrar ofertas o promociones basadas en el tipo de clientela que nos visita, e incluso podemos analizar el stock disponible para ofrecer descuentos adicionales. Estaríamos combinado el «pricing» o política de precios con la comunicación, segmentación y posicionamiento del producto.

Está demostrado que cerca del 89% de los usuarios muestran más interés a pantallas digitales o interactivas que a carteles convencionales. Parece ser, que en este caso la ventaja es clara. Si la comunicación es más efectiva, y las ofertas que presentamos están siendo personalizadas en momento real, la venta debería ser más probable  y exitosa.

En general los puestos digitales e interactivos en puntos de venta son más atractivos a los usuarios. Puede que solo den información sobre el producto o servicio, o tener funcionalidades añadidas. Lo que está claro es que utilizar las nuevas tecnologías para estos fines ofrece más beneficios.

Lo primero es el cliente

Se habla mucho sobre la fidelización de los clientes por parte de una empresa. Y creo que es una buena discusión, porque los clientes son el activo principal para la compañía, que hay que cuidar, ya que cuanto mejor sea la relación que tengamos, mayores serán también nuestros beneficios (lo que se llama una relación win-win).

Y para darle una pequeña vuelta a este tema, me gustaría analizar qué es lo que me gustaría a mí, como usuario final, que una empresa tuviera en cuenta. Es decir, qué es lo que busca en usuario (ya sea un cliente final o una empresa cuando actúa como cliente):

  • Precio acorde al perfil del cliente:  si soy un buen cliente, dentro de lo posible, me gustaría obtener ciertos beneficios. Puede ser un descuento en cada compra, una mejor financiación, algún obsequio adicional, una rebaja en la compra de segundo o terceros productos,..
  • Reconocimiento por parte del vendedor: Cuando entramos es un comercio de confianza nos gustaría que nos saludaran y nos preguntaran, ya que nos conocen (o deberían hacerlo). Tanto si es un entorno online como un entorno tradicional con venta presencial, es bueno saber quién es el cliente que se tiene enfrente. Que tengan nuestro historial de compras en la cabeza, que intenten solucionar nuestras necesidades o problemas con sus productos o soluciones, que sepan nuestras preferencias, y en la medida de lo posible que se adelanten a nuestras necesidades.
  • Mejora en los procesos de compra y servicio postventa. Cuántas veces nos hemos quejado del servicio de atención al cliente de alguna compañía? Las quejas o reclamaciones deben estar en continua revisión para favorecer la visita del cliente
  • Comunicación controlada: Como usuarios finales muchas veces lo que tenemos es exceso de información, (y gracias a los filtros de SPAM de los correos electrónicos que algún email nos evitan). La información es buena para el usuario, pero en su justa medida. La empresa debe controlar la publicidad y el envío que hace de la misma. Y como paso importante, al igual que se favorece el registro, deberían poder facilitar la baja del servicio o suscripción de los  usuarios con la misma facilidad (así evitaremos de paso algún problema con la LOPD y la agencia española de protección de datos)
  • Ventajas en el servicio: no es aplicable a todas las empresas, pero, ¿y si por ser un buen cliente me beneficiara de algunos servicios? Al igual que se hace con los coches de sustitución, ¿no se podría hacer lo mismo con otros artículos? ¿O tener la posibilidad de ser los primeros en poder adquirir ciertas novedades?

No siempre es fácil poder satisfacer todas estas peticiones, pero si fuera así, ¿los clientes no serian más fieles a algunas marcas? ¿Hay alguna otra petición o aspecto a tener en cuenta?

Comprando en la Web

Hay muchos ejemplos de éxito en el mundo del e-commerce o comercio electrónico (Amazon, ebay ,Lastminute.com, Groupon,…) pero me gustaría destacar otro: “Barrabes” (http://www.barrabes.com). Todos los amantes de la montaña y el esquí conocerán la tienda y posiblemente la historia, pero me gustaría resumirla para el resto.

En el pueblo aragonés de Benasque, hay una tienda de montaña que ocupa varias plantas, pero no siempre ha sido tan grande. Se trataba de un comercio, conocido por los lugareños y todos los visitantes estivales que por ahí paraban. Su buen trato, material de calidad y una localización perfecta hacían que este negocio vendiera más cada año. Pero cuando resurgió fue el año 1996, cuando se abrió a Internet. Empezó a comercializar artículos de montaña por la red, y actualmente sobrepasa los 200 empleados y factura más de 18 M€. Es un referente en el mundo del alpinismo, y muchas de las expediciones himalayistas más importantes a nivel internacional adquieren su material en este establecimiento. Actualmente cuenta con varias tiendas en Madrid, Zaragoza, Barcelona y, obviamente, en Benasque (Huesca)

Fue el comercio electrónico lo que les ayudo a crecer, a ser conocidos por la comunidad montañera internacional y a expandirse a otras provincias. Es un claro caso de éxito que se estudia en escuelas de negocio y del que podemos aprender todos muchos.

Este es un ejemplo más de los muchos que podemos nombrar pero todos tiene varios pilares básicos en común:

  •  Modelo de negocio: El modelo de negocio es vital y clave a la hora de poner en marcha cualquier negocio. Este será el verdadero núcleo, y la tecnología lo que hará será soportarlo y amplificarlo. De nada servirá tener una web muy llamativa, conexión con todas las redes sociales y pasarelas de pago incluidas sino tenemos contenido o no tenemos claro que es lo que hacemos y como.
  • Arquitectura web:  podemos dividirlo en 2 grandes grupos: capa de usuario (o web con la que el usuario final interactúa) y la capa técnica (incluiría los algoritmos que manejan los procesos de negocio, las bases de datos, conectores y conexiones entre módulos…). Hay que ser muy conscientes que cual son las necesidades que debemos cubrir, ya que hay multitud de tecnologías, lenguajes de programación, bases de datos,.. Cada uno de ellos tiene unas características diferentes, y nos proporcionara diferentes beneficios. Lo que sí es común a cualquiera de ellas es que debe simplificar la experiencia del usuario, haciendo que la compra se traduzca en una cómoda, rápida y sencilla transacción.
  •  Elementos de Seguridad: Podríamos agruparlos dentro de la capa técnica del apartado anterior, pero es mejor destacarlo de forma separada. Internet es un muy buen medio de promoción y comercialización de productos, pero tiene el gran inconveniente de ser muy abierto y por ende estar muy expuesto a diferentes peligros. Debemos proporcionar a nuestros clientes la seguridad necesaria para poder realizar las transacciones sin peligro alguno. Para ello contaremos con elementos como pasarelas de pago seguras, bases de datos (con los datos de nuestros clientes) bien protegidas, movimiento de transacciones encriptadas,..
  •  SEO, SEM y publicidad: Negocios en Internet hay muchos y lo que tenemos que hacer es destacar por encima del resto. Imaginemos que tenemos una tiendecita (de forma física) en un pequeño callejón. Como atraemos a los clientes? Pues el reto es exactamente el mismo, pero utilizando las nuevas tecnologías (redes sociales, SEM, SEO, blogs,) y publicidad offline o convencional.
  • Fidelización: es importante tener nuevos clientes, pero más importe es mantener los que ya tenemos. La fidelización es muy importante en el e-commerce, ya que la competencia está a un solo click. Hay muchas técnicas o métodos, algunos más efectivos que otros, pero lo más importante es elegir el más adecuado para nuestro negocio. Barrabes en este caso, ha conseguido elaborar una revista técnica con multitud de artículos de escalada. Los usuarios (entre los que me incluyo), visitan la página, no solo para realizar compras, sino para leer noticias relevantes de este campo, revisiones de productos, ….

Es cierto que el modelo más habitual es aquel en el que una empresa ofrece sus productos o servicios a los usuarios finales. Pero existen algunos otros casos:

  • B2B: Busines to business. Es decir negocio entre dos empresas. Por ejemplo portales de compra de proveedores para mayoristas
  • B2C: Busines to Customer: Es decir, al que estamos acostumbrados desde el punto de vista de usuario final. Una empresa vende sus productos a individuos
  • G2C: Goberment to citizen. Aquellas aplicaciones en las que los ciudadanos hacen transacciones con las entidades gubernamentales

En todos ellos, los beneficios son los mismos (másclientes potenciales, total disponibilidad de la tienda, rapidez y facilidad, menores costes,..) y es uno de los principales motivos por lo que este sector crezca a doble dígito año sobre año. Y el ejemplo más claro lo tenemos en nosotros mismos. Cuantos productos sueles comprar por Internet cuando antes lo hacías en un comercio tradicional?

Distribución comercial

El mercado es tan grande como nosotros queramos. Tenemos la posibilidad de poder vender nuestros productos y servicios en cualquier parte, pero todo tiene un coste. Está claro que vender nosotros mismos nos trae un mayor margen y beneficio, pero en algunos casos es recomendable utilizar cierta ayuda externa.

Es muy costoso (tanto en dinero como en recursos) estar presente en cualquier parte del mercado, y por eso debemos recurrir a distribuidores comerciales. El canal de distribución nos ayudará a comercializar nuestros productos en aquellos sitios que decidamos no hacerlo por nosotros mismos. Bien por que no podamos, o porque no queramos. Y que otros beneficios nos puede aportar trabajar con un tercero en la distribución?

  • Presencia geográfica
  • Conocimiento especifico de ciertos clientes o mercados
  • Motivos políticos
  • Mayor capilaridad en la introdución del mercado

Y todo esto a cambio de que? Será un elemento a estudiar y negociar, pero los clásicos suele ser ofrecer un descuento especial para una posterior reventa, perder parte de nuestro margen y cederlo al canal, compensación del tercero por beneficios obtenidos.

Lo que si es muy importante es que estemos completamente involucrados, a gran escala, en los procesos de ventas del canal. No debemos olvidar que estamos «revendiendo» nuestros productos, por lo que debemos intentar cuidar la formación del distribuidor y la imagen hacia el cliente final. De modo que todo esto sea transparente para el cliente final.

Ejemplos de canal de distribución los tenemos en todos los sitios y mercados. Cuantas veces se hacer cargo de las instalaciones telefónicas empresas externas (también es una forma de reventa de servicios)? Y cuando buscamos comprar un producto de una marca que en nuestro país la empresa no tiene presencia? La forma más sencilla de conseguirla suele ser mediante distribuidores oficiales.

La pregunta es, conseguirás vender mas con este tipo de ayudas? Es válido este modelo para todos los mercados? Hay alguna formula de compensación al canal más atractiva que otra?

Planificacion en 3 niveles

Cualquier proyecto o programa al que nos enfrentemos debe estar bien planificado. Pero como bien decía Alberto en su articulo «Estrategia«, últimamente todo tiene la palabra «estratégica».

Creo que debemos entender bien, que la planificación tiene 3 simples niveles. Cada uno de ellos muy diferenciado del otro, que se complementan , deben estar bien presentes y que todos deben existir.

Por tanto, podemos pensar en una pirámide con tres compartimentos para definir gráficamente estos tres niveles:

  1. Nivel Superior o «Estratégico«: Centrado en la visión a largo plazo. Se definen los objetivos, misión, visión y valores. Suele ser realizada a muy alto nivel y debemos encontrar los apoyos necesarios para poder llevar a cabo el proyecto.
  2. Nivel intermedio o «Táctico«: Consiste en una visión a medio plazo, en la que iremos entrando en el detalle de lo anteriormente expuesto.  Debemos definir los recursos con los que contamos y cual va a ser su medición (para comprobar si estamos consiguiendo lo deseado o no).
  3. Nivel inferior u «Operativo«: Será la visión a corto plazo y la ejecución de lo anteriormente planeado. Principalmente responde a las preguntas de «Cómo». En este nivel, detallaremos cómo vamos a realizar las tareas, con qué herramientas vamos a trabajar, cómo se van a utilizar.

La planificación estratégica es muy importante, y si ella no tendremos un rumbo fijo que seguir, pero obviamente hay otros 2 niveles que cubrir (tan importantes como el primero) sin los que no obtendremos los objetivos marcados.

Hay muchas metodologías de trabajo que hablan sobre estos temas, y muchas de ellas recomiendan usar un modelo iterativo y en continua revisión. Es importante que revisemos cada una de las fases, para ver si necesitamos hacer ajustes, ya que las desviaciones de los planes iniciales existen, aunque no sean deseadas.

Un mar de siglas (II)

Si hubiéramos pensado en crear una campaña online para promocionar nuestro producto, tendríamos que seguir los siguientes pasos:

  • Definir una estrategia SEO, optimizando los resultados de los buscadores (google principalmente). Es la parte más complicada, que requiere conocer palabras clave, optimización del código de la estructura web,…

 

  • Decidir si implantaremos SEM, que nos aporte publicidad en diferentes puntos de la web. Lo más habitual son los Adwords.

Hay cientos parámetros que tenemos que tener en cuenta también, como son:

Lo primero sería saber cuantas veces va a aparecer nuestro anuncio en la web. Normalmente múltiplos de 1000, por lo que hablaríamos del CPM (coste por mil apariciones o impresiones), el CTR nos medirá el porcentaje de veces que alguien lo visitó frente al numero de impresiones lanzadas (. Tendremos un coste por cada click (CPC)  y puede tener relación con una variable de calidad llamada QS. Esta ultima métrica indicará la calidad de nuestra web y es directamente proporcional a nuestro éxito.

Pero en este mundo digital, han aparecido las empresas de medio que nos ayudan a conseguir clientes mediante diferentes campañas. Podemos introducir el CPL, llamado coste por lead. Será lo que nos cobre la agencia por cada lead o cliente potencial que nos envíen, mediante una campaña generada a tal efecto.

Cualquier de estas intervenciones pueden ser mediante una web, un blog, o una red social.  Cada una de ellas se suele utilizar con fines diversos. Nuestra web será nuestra plataforma principal, donde tengamos información, puede que tienda online, y será donde debamos invertir más recursos para tener un buen escaparate de cara al cliente. Las redes sociales servirán para darnos a conocer, pudiendo ejecutar diferentes campañas utilizando diferentes herramientas disponibles (video virales en youtube, microsites en facebook, servicio online en twitter,..). Los blogs por su lado, suelen tener un carácter más informal, con información detallada sobre un asunto, y posiblemente sea un foro de discusión para una comunidad. Todos estos componentes son individuales y complementarios. Cada uno tiene su objetivo, que ayudará a cumplir las misiones de los otros, si interactuan entre ellos como deben.

Por cada campaña se podrá hablar del ROI, es decir, del retorno de la inversión. Como todos los elementos están totalmente interconectados y la tecnología existente lo permite, podemos medir su eficacia. Este concepto no es nuevo, pero si se hace más interesante, ya que es mucho más fiable, y fácil de medir.

Efectivamente es un mundo nuevo, que ha llegado para quedarse, con el que tenemos que convivir, e intentar sacar el máximo provecho posible. Debido al gran potencial que tiene, debemos seguir invirtiendo tiempo para entenderlo y ser participe. Por que no estár al 100%, no servirá de nada.

Un mar de siglas

Un mar de siglas es lo que parece la tecnología, y mas si hablamos especificamente del marketing digital: SEO, SEM, CPC, PPC, CPA, ECRM,…

Además parece que hay una nuevo marketing (el marketing on-line) , que todo lo vale y desacredita, en parte, lo anteriormente conocido. Personalmente, me gustaría detallar y analizar estos conceptos.

La tecnología está al servicio de la sociedad, y en este caso de la empresa y del marketing. Por lo tanto, cualquier nuevo método, debería ser estudiado para analizar el valor añadido que puede aportar. Personalmente, creo que el marketing online, no es más que una herramienta (muy útil por cierto), que nos permite llegar a nuevos clientes de una forma más directa, más barata, más rápida y proporciona una medición sobre el retorno de la inversión muy fiable. Con lo cual, el marketing online, es una nueva herramienta dentro de nuestra estrategia, que no invalida lo anteriormente conocido, sino que no complete y amplifica.

Muy a menudo, y al leer ciertos blogs o artículos, parece que la única herramienta útil en nuestros días son las proporcionadas por el mundo 2.0 (redes sociales, blogs, tecnología…). Teniendo en cuenta, el análisis realizado, y según lo ya citado, no deben competir con los métodos tradicionales. Como casi todo, juntos podrán potenciar el valor de la marca, la promoción del articulo o aquel cual sea su propósito. O a caso a alguien se le ocurriría que desapareciera la publicidad en medio tradicionales? Cada producto tiene su público, y el método para llegar a ese segmento será diferente (diferenciando entre tradicional o mundo 2.0)

Lo que si es cierto, es que las nuevas tecnologías han abierto un amplio abanico de posibilidades, han abaratado los costes, han hecho la publicidad mucho más asequible para todo el publico y su rendimiento es simplemente medible. Es decir, la tecnología cumple con su misión, y ayuda a que las empresas se adecuen a la forma de operar que tiene la sociedad. Solo como reflexión, son los medios tradicionales tan efectivos (pensando en el rendimiento y el retorno de inversión) como los basados en las nuevas tecnologías?

Es curioso ver como las empresas se adaptan a utilizar las nuevas tecnologías. Algunas están ampliamente presentes en las redes sociales, otras se anuncian más en la web que en medios tradicionales, pero algunas siguen sin querer apostar por estos métodos. Es posible que haya algunos sectores más favorables que otros? El gran consumo y empresas del sector turismo (hoteles, aerolíneas,..) parece que son los alumnos más aplicados. Hicieron los deberes a tiempo y su estrategia online está claramente definida y ha calado en la población. Quien no recuerda por ejemplo el video de campofrío? La campaña de aquarius sobre “huérfanos de pueblo”? o la gran campaña de red bull y su salto estratosférico? Por no hablar de las números campañas de Starbucks.

Cada estrategia tiene su público, su forma de medir el impacto y lo importante es decidir lo más apropiado para acertar y conseguir nuestro objetivo

No es lo mismo

En el supuesto que tuviera que organizar una fiesta sorpresa, varias serían las tareas a realizar. Dividiéndolo en tres serían: planificación, comunicación y ejecución. Olvidémonos de la última parte por un momento (aunque sea la divertida), para centrarnos a analizar las otras dos.

Teniendo siempre claro el objetivo (sorprender y celebrar un evento), la planificación incluiría la logística (lugar donde tendrá lugar), calendario de preparación (incluyendo el propio día del evento), lista de invitados, comida y bebida para la celebración,…

En la etapa de la comunicación, habrá que poner especial atención a los destinatarios, para que el homenajeado no esté incluido. A la hora de elaborar la lista de invitados, tendremos que tener en cuenta el objetivo de la celebración, de modo que no estén presentes personas no deseadas (al menos para este evento), y por el otro lado, evitar olvidarnos de incluir e invitar a los imprescindibles.

Se puede trasladar fácilmente esta metáfora al mundo empresarial para explicar las diferencias entre el marketing y la publicidad. Muchas personas lo confunden, incluso piensan que es lo mismo, cuando en realidad no lo es. El marketing es muy amplio (¿has leído el post “La escalera”?). Se trata de una estrategia para hacer crecer nuestro negocio, cumpliendo unos objetivos. La publicidad es una herramienta de comunicación, integrada dentro del marketing, y al servicio de éste. De nada servirá publicitar un producto/servicio sin una estrategia por detrás.

Volviendo al ejemplo inicial, tenemos un objetivo, una planificación, y debemos publicitarlo. Es decir, comunicárselo y vendérselo a los invitados, de modo que todos quieran asistir. Esa es la misión de la publicidad. Que se conozca el producto/servicio, sus características principales, y todo aquello que la empresa (volviendo al mundo empresarial) quiera desvelar. Pero es muy importante no sobrepasar las expectativas. Ya que lo único que conseguiremos es que los primeros clientes adquieran nuestro producto, y es  posible que corra el rumor de que no es lo que se esperaba de él. Por lo tanto nuestro proyecto fracase.

Sin embargo la planificación de la fiesta sería el marketing. Por lo tanto, suele ser un trabajo previo a la comunicación. Debemos tener en cuenta que producto tenemos, a quien se lo vamos a ofrecer, porqué, cuando y como (segmentación, posicionamiento y branding). Se trataría de la estrategia general del producto, teniendo en cuenta también el propio diseño del mismo.

Cierto es también, que no todas las publicidades son iguales, hay que tener en cuenta que tipo de potencial cliente tenemos delante. Y para eso debemos seleccionar el modo de comunicación adecuando (nunca se me ocurriría escribir por twitter a mi abuelo). Por lo tanto, conocer al cliente, que es lo que busca y porque medio lo suele hacer es fundamental para que nuestra estrategia de comunicación triunfe. Todo esto estará definido también en la estrategia de marketing, que estará en concordancia con los objetivos principales.

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿alguien podría afirmar que marketing y publicidad es lo mismo?.

Lo importante no son los clientes

“Lo importante no son los clientes”. Esta frase es cierta siempre que se matice. Lo importante, desde mi punto de vista, es la relación que tenemos con los clientes. Lo que repercutirá en el bien común (nuestras ventas se incrementaran y el cliente solucionara sus necesidades con nuestros productos).

La fuerza comercial es la encargada de mantener estas relaciones con los clientes. Son ellos quien los conoce, les atienden y ofrecen nuestro portfolio. Pero, ¿no debería conocer toda la compañía el principal activo que tiene? Por ejemplo, ¿no le sería útil al director financiero conocer las futuras ventas que tenemos entre manos a la hora de realizar sus previsiones? ¿O al departamento de RRHH para poder dimensionar correctamente el equipo comercial y poder atender al mercado como se merece? ¿O al director de marketing no le interesaría conocer como de efectivas han sido las campañas ejecutadas?

Volviendo a la frase inicial, lo importante son las relaciones con los clientes. Por lo tanto debemos hablar del marketing relacional y especificamente del CRM (“customer relationship management” o gestión de relaciones con el cliente)

El CRM no es más que una estrategia corporativa, centrada totalmente en el cliente, que debe manejar toda la compañía. Se trata de compartir todo el conocimiento sobre los clientes, para poder tomar decisiones basadas en estos. Y es aquí donde se produce el primer error de concepto: muchas empresas piensan que el CRM es una aplicación. ¡Error! El CRM es una estrategia, formalizada en procesos de ventas y marketing que son soportados por una herramienta informática.

Si toda la información de ventas (clientes, sus datos, ventas, futuros proyectos,…) y datos de marketing (campañas ejecutadas, potenciales intenciones de compra,..) son almacenados en una repositorio común, y mediante aplicaciones conseguiremos sacar todo tipo de informes con datos cruzados que nos aportaran el valor añadido que necesitamos. De hecho una vez perfectamente asimilado todo esto, se podrían integrar sistemas de pedidos, configuración de producto,…. Y últimamente se ha empezado a fusionar con información procedente de redes sociales.

Con todo el conocimiento de la compañía sobre el cliente consolidado, tenemos todo el poder necesario para poder saber quien son los clientes más rentables, segmentarlos, orientar campañas a ciertos grupos de clientes, optimizar nuestra cadena de suministro, mejorar las previsiones de ventas, realizar planes estratégicos a largo plazo, analizar el comportamiento histórico y aplicar todas las acciones que puedan hacer mejorar nuestro negocio (con mucho menor impacto en nuestro tiempo y diferentes recursos)

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