Que emprendan ellos

Guillermo A. Sánchez Prieto

Socio Director del Grupo BLU. Profesor de Debate, Comunicación y Negociación (EOI, Comillas, ICADE)

“En todo lo que he arriesgado, todo me ha salido mal” se quejaba contra el mundo asqueado de su supuesta falta de oportunidades. “¿En todo?” La pregunta le hizo reflexionar y llegar a la conclusión de que no en todo lo que había arriesgado todo le había salido mal. Esa percepción, bastante generalizada de que hay que buscar profesiones y futuros sin riesgo nos lleva al error de querer buscar un trabajo seguro, un sueldo seguro y demás aspectos de nuestras vidas, totalmente seguros.

La percepción del riesgo resulta de lo más llamativa cuando se pregunta a otras personas si invierten en bolsa. La respuesta más habitual suele ser el común “es muy arriesgado”. Pregúntese a esas mismas personas si compran lotería. Es cierto que la “inversión” en lotería puede resultar muy rentable si tenemos en cuenta que por muy poco podemos obtener mucho. Sin embargo, la pérdida puede ser total, mientras que la compra de acciones elegidas con un mínimo de sensatez, puede derivar en una ganancia sostenible a lo largo del tiempo. En una ocasión pregunté en un seminario de resolución de conflictos que cuántos invertían en bolsa, a lo que la mayoría contestó que no, puesto que era arriesgado. Repliqué con la pregunta que si contraer matrimonio o criar hijos era arriesgado. La respuesta fue unánime, mucho más arriesgado. Llamamos arriesgado a lo que desconocemos, lo cual es  respetable, pero así no se progresa ni mucho menos se sale de la crisis.

Toda esta percepción del riesgo nos lleva a enlazar este tema con el asunto del emprendimiento y de la traída y llevada escasez de emprendimiento en España. Marc Bertoneche, profesor visitante en Harvard, pronunció una magistral conferencia en Madrid en la que explicaba muy bien ese mal endémico de la falta de emprendimiento. Sus palabras venían a decir algo así como “mientras que en Europa lo más valorado es trabajar para la administración, después para una empresa multinacional, en tercer lugar ser autónomo y por último lo peor visto o menos valorado es trabajar intentando montar tu propia empresa. Pero ¿qué ocurre en Estados Unidos? Lo peor valorado es trabajar para la administración, y lo mejor visto y valorado socialmente es trabajar en tu propia empresa”. Vemos que el mal no sólo es propio de España sino también del resto de Europa. No nos resultará extraño el comentario de “hijo busca algo seguro y colócate en la Junta o en el Ayuntamiento”. Los estadounidenses no es que lo lleven en la sangre, pero sí en la mentalidad, es un país construido por pioneros que arriesgaron y en muchos casos perdiendo su propia vida. La colonización de Estados Unidos, hecha por europeos, no fue tarea fácil en absoluto. Aquí seguimos pensando que sean otros (el Estado, las multinacionales, mi vecino o mi novia) los que arriesguen, pero ¿yo? jamás.

Imagino que, a vueltas con la educación, todos coincidiremos en que hay que educar en la cultura emprendedora a los niños. Eso es. Eduquemos en la cultura emprendedora, pero yo prefiero conservar mi sueldo y mi trabajo. Al modo de Unamuno, que inventen ellos, el resto preferimos decir, que emprendan otros. Más aún, que haya muchos emprendedores, pero que no sean mi pareja o mis padres pues quiero que estos me proporcionen seguridad. Emprender, además de una aventura con riesgos, es un carácter y es una personalidad. No podemos crear cultura emprendedora sin ejemplo emprendedor. Como decía San Anselmo, si el consejo anima, el ejemplo arrastra.

Que a todos nos guste la seguridad y una mínima estabilidad es normal pero que esperemos a que el riesgo lo asuman otros y solamente otros quizás no sea tan respetable. Cuando se dice que de esta crisis no salimos si no salimos todos, es de lo más cierto. José Antonio Marina, el filósofo, lo explica muy bien “en África se dice que al niño lo educa la tribu entera” ya nos podemos aplicar el cuento. Desde nuestra perspectiva nos hemos vuelto “sueldoadictos” y sólo concebimos ingresos por los rendimientos del trabajo pero por cultura emprendedora ni financiera. La asignatura pendiente del sistema educativo español no es el inglés, es la inteligencia financiera.

Cierto que emprender no es fácil y que, con conocimiento de causa lo digo, el Estado (por lo menos el español) nunca lo ha puesto muy fácil a los que emprendemos. En Utah, durante un viaje con empresarios extremeños organizado por Extremadura Business School, el asesor económico del gobernador explicaba cómo en Utah montar una empresa, en cuanto a trámites estatales, llevaba sólo 20 minutos. Pero a pesar de que las cosas estén más o menos fáciles eso no obsta para que seamos todos los que arriesguemos, poco o mucho, pero algo.

El estado, la pareja, la familia o los amigos puede que no nos apoyen pero con eso y con todo repito: emprender es un carácter y si de verdad se es emprendedor no te parará nada, ni nadie. Quejarse no vale de nada. Hay que ser como Indiana Jones, primero has de tener claro a dónde quieres ir y después elegir a tus compañías de viaje. Nunca al revés.

NOTA: Esta entrada fue publicada originalmente por Guillermo Sánchez Prieto en http://www.madridmasd.org

http://www.madrimasd.org/informacionIdi/analisis/opinion/opinion.asp?id=55579

4 pensamientos en “Que emprendan ellos

  1. Hola Guillermo,
    gracias por el artículo,
    mencionas que en toda Europa se pretende trabajar primero en la Administración, luego en empresas…
    Sólo puedo hablar de Alemania, pero aquí más del 40% del trabajo es autónomo y no asalariado. No tengo datos de Italia, pero me consta que la iniciativa privada es mucho mayor que en España, al menos en la mitad norte, donde el tejido industrial existente responde a la propia iniciativa y no tanto a grandes empresas.
    Como siempre, es difícil generalizar.
    Un saludo

  2. Yo también quiero ser un Indiana Jones. Es muy motivador leer textos así. Los que hemos sido alumnos tuyos sabemos lo fructíferos que son tus consejos. Muchas gracias y mucha suerte. Un abrazo Guillermo

  3. Hola Guillermo y marketingstorming:

    En esta ocasión, siento decir que discrepo un poco. Comparto que los emprendedores son personas con grandes aptitudes y sobre toda una excelente actitud. Pero no comparto demasiado la idea de que “el riesgo lo asuman otros” pueda ser utilizado como arma dialéctica para, en cierto modo, criticar al que no emprende. Los emprendedores, vaya por delante, tienen todo mi respeto y admiración.

    Pero ni todos quieren ni todos valen para emprender. Quizá yo el primero. Eso ni significa que su labor sea menos importante o que no aporte valor a la sociedad y a la empresa en la que pueda trabajar.

    Volviendo al riesgo, como bien sabéis, riesgo y rentabilidad van de la mano. Son las dos caras de la misma moneda. Así que quien decide adoptar un papel de “asalariado” (palabra que me gusta muy poco), asume un riesgo, aparentemente, menor a cambio de obtener una rentabilidad también menor. A su vez el emprendedor que asume el riesgo se enfrenta a la posibilidad de perder lo invertido o sacar cuantiosos beneficios, como es justo. Por eso, creo que tan respetable es una opción como la otra, aún a costa de ir contracorriente.

    En cualquier caso, mi sensación es que hay una “moda” emprendedora que perjudica mucho al emprendimiento. El que emprende debe saber que no es todo tan bonito. Y si a pesar de ello, se anima, todo el apoyo que se pueda prestar es poco y como bien dice Guillermo, nada le parará. Pero insisto, ni todos quieren ni tienen la actitud para ello. E igual de respetables ambas opciones, incluso el que quiere ser únicamente uno más.

    En todo caso, olvidamos a menudo a los intraemprendedores, perfiles absolutamente necesarios en las empresas, que asumen riesgos limitados proporcionando jugosos beneficios a las empresas a cambio de un sueldo fijo.

    Ojalá hubiera muchos emprendedoresy que se les apoyara con decisión desde la administración, pero no olvidemos que no solo de emprendedores vive ni la sociedad ni la economía.

    Bienvenido sea el debate.

    Saludos.

  4. Hola

    Apuntando en la línea que indica Celso hay dos post casi-obligatorios en el magnífico blog de Javier Megias alertando de la burbuja del emprendimiento y de que no todo el mundo vale para ello:

    http://javiermegias.com/blog/2013/08/burbuja-emprendimiento/

    http://javiermegias.com/blog/2013/07/no-emprendas-por-favor/

    Como indica Celso, creemos que ambas opciones son perfectamente válidas. Apostamos por el espíritu emprendedor tanto si es por cuenta propia (“emprendedor”) como ajena (“intraemprendedor”). Es el espíritu de superación lo que creemos que es necesario, y ese se puede desarrollar en el mundo de la empresa perfectamente. Es precisamente lo que queremos fomentar con Marketingstorming.

    Un abrazo y que siga el debate

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