A caballo entre tecnología y marketing

Estamos en un ciclo de cambios. Esto no es nuevo para nadie. Se producen en cualquier ámbito de las organizaciones, pero una de las que más se está actualizando es marketing (y si no está pasando, no tardarán en llegar los problemas).

La tecnología avanza a pasos agigantados, y está tocando todos los áreas. La causa principal está en que la sociedad está abrazando las diferentes tecnologías, y la vida cotidiana está siendo muy afectada. Todos utilizamos las redes sociales o todos tenemos multitud de aplicaciones en el móvil que nos ayudan en el día a día. La empresas deben hacerse eco de estas nuevas tendencias y deben utilizarlas si quieren llegar al consumidor final. Esta no es una receta nueva. Cuando más cerca está una empresa de sus clientes, mejor les conocerá, mejor llegará a ellos y mejor “engagement” tendrá. Es importante que sociedad (clientes) y mercado (empresa) cabalguen al mismo ritmo. Aunque tristemente esto no siempre es así (como todo, va por sectores)

El marketing debe ser el principal agente de cambio, debe conocer la forma de llegar a sus clientes, y en el caso de clientes final conocer las tendencias de la sociedad. Si la sociedad utiliza tecnologías para comunicarse o para realizar diferentes tareas rutinarias, el marketing debe ser conocedor de las mismas y utilizar en la misma medida que sus clientes lo hagan. Incluso, dando un enfoque innovador que sorprenda al usuario. El marketing “clásico” no está acostumbrado a esto. En muchos sectores se enfocan principalmente a la organización de eventos y creación de algún material publicitario para apoyar a la fuerza comercial. La tendencia actual va mas allá de esto, debe ser estratega, debe conocer las tecnologías, debe diseñar procesos, debe participar activamente y ser pieza clave del negocio.

Por todas estas causas, es frecuente ver la aparición de un nuevo role en muchas compañías. Se trata del CMTO (Chief Marketing Technology Officer). Aunque como todo, este nombre cambiará y variará entre las diferentes empresas.

El CMTO es una mezcla entre estratega de negocio y líder  tecnológico, evangelizador con dotes de desarrollo de negocio con una vocación clara por el marketing y ofrecer a los clientes los productos o servicios de la compañía de la mejor forma posible . El fin último debe ser poder desarrollar las herramientas necesarias para llegar a los clientes (actuales y potenciales)  ofreciendo los productos de forma que aporten un valor añadido diferencial.  Se trata de una persona, que sea el verdadero nexo de unión entre Marketing y los equipos técnicos. Que vele por la calidad en los procesos corporativos, soportados por herramientas de última generación. Las cuales deben ayudar a conectar con el mercado, y en especial con los clientes

 

El mundo avanza rápido, y como corporaciones, deber ser igualmente ágiles, evolucionando al mismo ritmo. Las formas de comunicación, las tecnologías disponibles o las nuevas tendencias son puntos críticos para poder ofrecer el mejor servicio. De nada sirve conocerlas, sino sabemos como aplicarlas. Es necesario esa tarea de creatividad y de investigación conjunta, que de como resultado un verdadero valor añadido y diferencial que haga que nuestra compañía destaque como líder y opción sólida en el mercado.

 

Hay tres motivos claros por los que este role cada vez cogerá más peso en las organización y se hará más necesario:

  1. El marketing cada vez es más tecnológico y el balance digital es mayor.
  2. Los presupuestos para marketing (y sobre todo para sistemas de marketing) es más grande que los presupuestos de IT
  3. La analítica (CRM, BIg Data, …) son preocupaciones en todas la cabeceras de líderes de negocio.

La convergencia o tendencia de que los CIO (Chief Information Officer), cuya carga de trabajo para el area del marketing era especialmente notable, se transforme es este nuevo role es clara. Como se ha comentado en este blog más de una vez, debemos tomar decisiones basadas en datos. Debemos apoyarnos en las tecnologías para hacer mejor nuestro trabajo, ser más eficaces y conseguir más rápido nuestros objetivos. El marketing y la tecnología evolucionan en una dirección similar. Por lo que responsables de ambos deben tender hacia un punto común.

Que comience el baile

Algunas voces hablan sobre la salida de la crisis  y que esta podría estar cerca, que se ve la luz, y que empieza a haber más movimiento en el mercado. Puede haber datos tanto positivos como negativos, pero para poder valorarlo correctamente deberemos esperar y ver si estábamos en lo cierto o no. Pero lo que parece cierto es que el mercado de las telecomunicaciones está vivo, y en movimiento.

Creo que uno de los puntos de inflexión que han marcado la estrategia y futuro de las operadoras de telefonía fue el lanzamiento de la oferta convergente “fusión” por parte de Telefónica. La cual consistía en ofrecer un mix de productos/servicios por una cuota fija al mes. Esta cantidad puede ser alta comparada con servicios similares que se ofrecen en compañías del sector en otros países europeos. Sin embargo en comparación con el portfolio de productos comercializados en España, es una oferta muy atractiva.

Después de este lanzamiento, todos los competidores (Vodafone, Orange, …) se han lanzado en pleno a la caza y captura de clientes intentando ofertar productos similares. Es posible que quien pega primero, pega más fuerte y es por eso que la oferta de Telefónica haya tenido tanto éxito. Este es uno de los sectores más dinámicos, en los que vigilar el mercado y la demanda es clave. No solo para el éxito, sino simplemente para sobrevivir. Desde hace unos años han vivido la caída de negocio de uno de los servicios más clásicos y que representaba un alto porcentaje de su facturación: la tarificación por voz. Las llamadas han caído dramáticamente en merced de aplicaciones como Whatapp o diferentes redes sociales. Las operadoras tuvieron que buscar nuevas fórmulas para luchar contra este contratiempo, como tarifas planas y mucho más centradas en el tráfico de datos. Los cambios de rumbo en las empresas, representan un cambio de modelo de negocio. Cuanto más rápido se actúe, menos consecuencias negativas se tendrán.

Otro de los puntos hacia donde se está moviendo la estrategia es la convergencia, tal y como hemos comentado antes. Y este es el motivo de la compra de Ono por parte de Vodafone esta misma semana. Hace tiempo ya se habló de diferentes tipos de crecimiento por parte de las empresas (link). Esta operación de 7200 millones, hace que el operador británico adquiera una cartera de clientes que se acerca a los dos millones y una infraestructura de cable que hace que Vodafone complete su oferta móvil, de conexión a internet y telefonía fija. La pregunta es, ¿seguirá el ejemplo Orange? En España todavía hay varios jugadores que no han mostrado sus cartas y todos ellos tienen mucho que decir todavía. Yoigo por ejemplo, propiedad del grupo Telia Sonera, rechazó varias ofertas de compra hace unos meses. ¿Cuales serán sus siguientes pasos?

Son muchos los analistas del sector a nivel europeo que llevan hablando tiempo de la re-agrupación de estas empresas. Tal y como se está presentando la demanda, parece que no hay negocio para todos. Los usuarios están pidiendo ofertas a precio muy asequible, que agrupen distintos tipos de conexiones (convergencia). Obviamente los costes no son asumibles para cualquier tipo de empresa y las fusiones y adquisiciones seguirán teniendo lugar ¿Cuándo comenzará el baile de empresas? Incluso podemos meter nuevos factores: están apareciendo jugadores de nicho, como son pequeñas operadoras para conexión de objetos para el Internet de las cosas. Otro suceso que dará mucho de que hablar es la compra de Whatapp por parte de Facebook, que está condicionado por estas cuestiones. La mayor red social quiere, desde hace tiempo, entrar en el mundo de la telefonía, y esta adquisición podría ser la puerta de entrada (sin tener en cuenta el posible negocio generado por la venta de datos de usuarios).

Renovarse o morir, este debería ser el lema de todas las empresas que quieran tener éxito en el mercado, pero como vemos, el sector de las operadoras telefónicas es vital tenerlo en mente. No solo la aparición de nuevas tecnologías están modificando la demanda de los servicios ofertados, sino que nuevos factores irán apareciendo y se tendrán que valorar.