El viernes negro hace el agosto en noviembre

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Todavía con la resaca del viernes negro (black friday) en la cabeza y en la cartera, parece un buen momento para analizar este día con nuestro gorro de marketing. Se trata de una jornada clave para muchos comercios y que desde hace algos años el comercio online (ecommerce) ha utilizado con perfecto fin de fiesta para alcanzar, o sobrepasar, las cifras del año.

¿De donde viene el black friday?

El black friday o viernes negro, es el día siguiente a la festividad norteamericana del día de acción de gracias (Thanks giving). Se empezó a utilizar alrededor del año 1961 por los policías de la ciudad de Filadelfia (US), popularizándose en el año 1966 y extendiéndose por el resto del país (Estados unidos) a partir de la década de los 70. Se trata de un día en el que todos los comercios realizan grandes descuentos, para iniciar la campaña navideña. No es ningún secreto que el espíritu consumista de los ciudadanos de Estados unidos, por lo que esta fecha está señala en las agendas como un evento ineludible.

En España se ha popularizado desde hace pocos años, ya que históricamente la época habitual de rebajas empezada después de navidades. Sin embargo, muchos comercios (online y presenciales) han visto una herramienta o un gancho perfecto en esta fecha, para poder mejorar las ventas.

No es solo una cuestión de precio

En mas de una ocasión hemos hablado del precio como atributo de marketing (y de ventas). Este no es más que otro ejemplo, pero hay que tener mucho cuidado a la hora de poner en marcha estas iniciativas. Es cierto que el precio es un elemento de decisión critico, en muchos casos,  en la compra de un producto o servicio por parte de un consumidor. Pero además de las ventas repentinas e inmediatas, puede traer también otros efectos secundarios no deseados. Los descuentos bien controlados pueden elevar las ventas, incluso hacernos conocer entre segmentos de no clientes. Aunque puede hacer caer la imagen de nuestra empresa ante la impresión de que nuestros productos solo se diferencian por precio. Si realmente por lo queremos destacar es por el valor añadido diferencial (calidad, funcionalidades,..) este no será apreciado por los futuros clientes, incluso sentando una falsa expectativa en cuanto a precio, una vez estos vuelvan a la normalidad. Todos los esfuerzos realizados durante el año pueden irse al traste.

Aunque no lo parezca hay beneficios provenientes de ventas que pueden ser beneficiosos o negativos para la empresa. A primera  vista puede parecer absurdo, ya que los beneficios son beneficios. Si lo miramos a corto plazo, esto es cierto, pero a largo plazo puede hacernos contar en nuestra base de datos con clientes que no coinciden con nuestro publico objetivo y que pueden tener falsas expectativas con los problemas que ello puede acarrear.

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La importancia de nuestra base de datos de clientes

Una correcta iniciativa de este tipo (black friday) tiene que prepararse muchos meses antes. No se trata de bajar los precios, y lanzar un email el día antes a toda la base de datos informando de esta rebaja. La preparación de la base de datos, en cuanto a contactos y clientes, es vital. Tenemos que conseguir una base de datos activa, con un número de usuarios alto. Contactar con estos usuarios a lo largo de los meses, informarles de nuestras soluciones, que las conozcan, que conozcan los valores de nuestra empresa y como operamos es clave. Con esta preparación conseguiremos tener una base de datos de contactos activa, con un cierto compromiso con la marca, que conoce nuestros portafolio, sabe que esperar de nosotros, y que recibirán los descuentos como un gancho perfecto para seguir creyendo en nosotros. Como siempre, todas las actividades que realicemos tienen que ir enmarcadas en una estrategia a largo plazo, y esta no es una excepción.

Big Data para el Black Friday

La preparación va mas allá. Debemos preparar los productos que queremos ofertar. No todos nuestros productos tienen la misma aceptación entre nuestros clientes, y el análisis de nuestro catálogo y la respuesta obtenida nos ayudará a decidir sobre los descuentos. Todas las empresas disponen de cantidad de datos históricos que podemos utilizar para este análisis, y las técnicas de big data pueden ser más muy útiles para tomar estas decisiones. Algo similar poder hacer para decidir sobre que segmento de clientes es el más adecuado comunicar estos descuentos de forma más insistente.

 

Tecnología y logística deben ser los compañeros inseparables

No menos importante es preparar toda la infraestructura tecnológica. Si pensamos que la demanda va a ser muy elevada, debemos tomar las acciones necesarias, mitigar los riesgos con nuestros socios tecnológicos, y asegurar que proveemos la correcta experiencia de usuario. Algo similar pasa con la cadena de suministro, ya que esa parte suele ser la que más problemas acarrea, y donde muchas veces menos esfuerzo ponemos. Los gastos de suministro y entrega es un punto fundamental en la experiencia de compra y puede decantar que las ventas se disparen o no. Muchas empresas suelen correr con los gastos de envío. Pero este es otro de los análisis y acuerdos que tenemos que tener en marcha mucho antes de que el famoso día llegue.

Correcta Preparación=éxito

Recordemos que las ventas en este día, black friday, crecen año a año. En concreto Adobe (uno de los principales proveedores de tecnología), cifra este aumento en torno al 16.5% respecto al 2016. Siendo para alguno de los grandes jugadores de España un 30% como es el caso del Corte Ingles según cifras de la propia entidad citadas por cinco dias.

En resumen, el back friday puede traer grandes beneficios (tanto a corto como a largo plazo) a nuestra empresa. Pero es crucial empezar a prepararlo (desde el punto de vista logístico, técnico y comercial) varios meses antes. Debemos preparar a nuestros clientes, a nuestra base de datos y en general al mercado para este evento, dándonos a conocer en profundidad. Hay que analizar nuestro catálogo de productos, los descuentos a realizar y como aplicarlos. Por lo tanto, el black friday es el reflejo del trabajo realizado durante muchos meses. Y tu, ¿como lo has preparado?

Pues no tenemos politica de privacidad

Podemos tener la plataforma mas avanzada de ecommerce, los algoritmos más optimizados del mercado, y una base de datos de usuarios o clientes enorme…pero sino tenemos una politica de privacidad y retención de datos clara que seguir tenemos un problema. Esto aplica a todas las empresas y sectores, pero especialmente a los que operar fundamentalmente online.

 

Politica de privacidad y retención de datos

Lo primero de todo sería definir que es esto de una politica de privacidad y retención. Los datos (en este caso los personales) son el petroleo de esta época. Tener datos (y saber tratarlos) es tener conocimiento, y poder tomas una diferección clara de los acciones a tomar. Por lo tanto, la politica de privacidad y retención de datos establecerá una reglas claras sobre que debe esperar el usuario de como la empresa tratará los datos que este ha proporcionado.

Este gran desconocido tiene mucha mas importancia de la que se la ha dado (y no solo por la posible multa a la que nos podamos enfrentar). El alcance puede ir desde como pedimos los datos (y que datos pedidos), donde se almacenan,  hasta como los tratamos, para que los utilizamos o como y cuando los eliminamos de nuestro entorno. Aqui existirán muchas variantes, pero la principal podría ser los datos de un cliente ya existente (los cuales deben ser almacenados en la empresa por temas financieros, de garantías en caso de gestión de productos, ….) o de datos de potenciales clientes, que será utilizados únicamente por motivos puramente comerciales (marketing).

 

Tiene más importancia de la que pensemos.

Para reforzar la importacia y el alcance de lo dicho anteriormente podemos imaginarlos los siguientes ejemplos. Una buena práctica por ejemplo sería pedir sólo el año de nacimiento para calcular la edad, en vez de la fecha de nacimiento entera. Es decir, minimizar la información que pedimos al usuario, de forma que solo tengamos la que extrictamente vayamos a utilizar (no tengamos el sindrome de cuanto más mejor, o pedir es gratis…)

Es importante que la recogida de datos sea clara, y se describa al usuario como se van a utilizar sus datos (pudiendo publicar en un link adicional los terminos y condiciones). Lo mismo debemos hacer con la politica de cancelación de datos, o de baja en suscripciones. En cuantas plataformas hemos intentado darnos de baja o pedir el barrado de nuestros datos y ha sido totalmente imposible, ya que han jugado una gymkana con nosotros. Esto no quiere decir que no seguir estas buenas prácticas estomos haciendo las cosas de forma ilegal. Pero si podemos estar perjudicando a la imagen de marca y sobre todo a la experiencia de usuario. Recordemos que esto debe ser integral, y estos puntos lo marcan mucho. 

El procedimiento de baja siempre es muy complicado, al menos desde el punto de vista del usuario. Piensas que con mandar un email o pinchar en un link debería ser suficiente, pero no siempre lo es. Idealmente, los sistemas deberían estar integrados o por lo menos debería existir un proceso mediante el cual, todos los registros se eliminen siguiendo la orden del cliente o contacto. Seguro que todos nosotros podemos citar muchisimos ejemplos en los que hemos solicitado la baja pero esto no ha pasado. Recordemos, esto debe ser un proceso integral que cubrar todo el ciclo de vida del contacto.

 

Varios paises, complicaciones varias

Estos temas se complican mucho en empresas que operan en varios paises, ya que las legislaciones pueden ser totalmente diferentes (por ejemplo en España existe la LOPD, pero cada pais tiene la suya)  . Es misión del responsable (muchas veces sentado en el equipo de marketing y otras en el de legal) decidir que aplicación es la mejor. Siempre que nos fijemos como base la más ley más estricta, nos aseguraremos que complimos legalmente, y posiblemente estemos protegiendo al usuario, ofreciendo mejor experiencia de usuario. Estas reglas deben contener también procesos para establecer con que contactos comunicar y cuales no para poder ser relevantes. No se trata solo de realizar una segmentación correcta, sino de poder evitar enviar comunicaciones a contactos que no estén interesados. O reconfirmar de vez en cuando con ellos si quieren seguir recibiendo comunicaciones de nuestra empresa. Es mejor partir de una base de datos más limitada en número pero de mayor calidad (por que los contactos estén totalmente comprometidos). Ya conseguiremos agrandarla con diferentes iniciativas. De esta formas conseguiremos que las reglas de privacidad nos ayuden a ser más relevantes como marca frente a los consumidores y generar una confianza en la marca.

 

Miremos a largo plazo

El problema es que todo esto que parece de sentido común no todas las marcas lo hacen. Se trata de un proceso, que no tiene porque estar reñido con la creatividad, ni el desarrollo de negocio (como muchas veces parece). Sino que está mirando a largo plazo por establecer lazos reales con los clientes o contactos que realmente pueden tener un potencial. El fin último es generar trafico para conducir más potenciales que se conviertan en dinero por la venta de productos o servicios. Como hemos visto las políticas de privacidad y retención de datos están intimamente ligadas a la experiencia de usuario y la imagen de marca. Por lo que, no tenerlas puede perjudicar a los ingresos obtenidos. Algo que parece muy lejado, puede estar muy influenciados.

 

Conseguir un nuevo cliente es mucho mas caro que mantener a uno existente

Los números mandan, y por eso la rentabilidad mueve casi cualquier actividad o iniciativa que intentemos poner en marcha. Antes de lanzarnos a la aventura y ponernos manos a la obra, hay que analizar cuidadosamente el retorno esperado de la inversión (ROI) a realizar. Y de esta clase de estudios no se libra ninguna de las actividades corporativas, includidas las comerciales y de marketing.

 

Como bien sabemos, y se ha comentado ampliamente en diferentes post de este blog, los clientes es el activo principal de cualquier compañía, ya que sin ellos no hay ventas, y sin ventas no hay ingresos. Pero no todos los clientes son iguales. Y no me refiero a su descripción, sino como interactua un cierto cliente con nuestra empresa. Los hay que son clientes habituales y fieles a nuestra marca (donde el branding es un factor clave), si son clientes esporádicos, que dependiendo de ciertas circunstancias pueden o no confiar en nuestros productos (ya sea a base de promociones, estacionalidad, precio, …) o nuevos clientes para nosotros. Aquellos con los que nunca hemos interactuado, y debemos hacer un esfuerzo adicional para conseguir que prueben nuestra marca.

 

Del párrafo anterior se puede deducir, sin hacer un detallado análisis número, que a la compañía no se va a costar los mismo recursos (ya sean económicos o de otra índole) realizar estas ventas a tan diversos clientes. Pero hay numerosos estudios al respecto, que indican que atraer a un nuevo cliente puede ser incluso 4 veces mas caro que mantener a uno existente. En este punto es fundamental contar con una buena base de datos de clientes y un sistema CRM que cubra todo el proceso de ventas.

 

Atraer a un nuevo cliente requiere esfuerzos extra en cada uno de los puntos a tratar, como es la comunicación del producto, la comercialización del mismo, el precio de venta, … sin embargo un cliente, que ya confía en nosotros, solo debemos preocuparnos de poder seguir manteniendo una relación comercial, y de que nuestro producto satisfaga sus necesidades. Todas esas tareas de información, comunicación, diferenciación de la competencia, politicas agresivas de precio,.. no son tan necesarias.

 

Existen multitud de técnicas o posibles iniciativas a lanzar para ejecutar programas de fidelización de clientes. Incluso nosotros, en nuestra faceta de consumidores seguro que participamos activamente en algunas de ellas. Por ejemplo, es frecuente repostar el combustible de nuestro vehiculo siempre en la misma cadena de estaciones de servicio, por los descuentos adicionales, o puntos que nos puedan ofrecer. A la hora de comprar un vehiculo algunas marcas ofrecen un suculento descuento si ya eramos clientes o alguno de nuestros familiares de primer nivel lo son. Las aerolineas y cadenas hoteleras también cuentas con programas de fidelización muy activos, en los que según se consuma, nos elevarán la categoría de cliente con los beneficios que ello nos puede reportar (mejores descuentos, servicios gratuitos o exclusivos, …).

 

Pero no todas las empresas comprenden todavía las ventajas que la fidelización de clientes puede aportarnos, además de la rentabilidad que suponen este tipo de iniciativas. Cualquier empresa de cualquier sector es susceptible de poder ejecutarlas, simplemente es necesario un poco de creatividad, y como se ha comentado antes, tener un completo conocimiento de nuestros clientes mediante un buen sistema CRM y una base de datos de clientes actualizada (lo cual no es una tarea fácil).