Renovarse o morir

En varias ocasiones hemos hablado de que una empresa es algo “vivo” que tiene que ir evolucionando. Y más si hablamos sobre su modelo de negocio.  Como por ejemplo cuando hablamos de modelos de negocio que tenían que adecuarse a las necesidades actuales.

Sin querer entrar en detalles, o mejor dicho en ejemplos concretos, me gustaría realizar un pequeño análisis de hacia dónde van las ventas en general. Inicialmente, las empresas se centraban en ofrecer su producto, y eran los consumidores quienes tenían que adecuarse a esta oferta. Posteriormente se descubrió que había que darle la vuelta a la tortilla, y las empresas empezaron a centrarse en los clientes, ofreciendo productos que pudieran cubrir sus necesidades. Últimamente se ha dado un paso más, porque los clientes o consumidores no queremos productos. Queremos soluciones a nuestros problemas. Y esto es mucho más significativo en el ambiente corporativo o empresarial, donde debería dar igual el portfolio de productos ofertado. Lo que realmente cuenta e importa es cómo con todos esos productos/servicios, somos capaces como empresa, de ofrecer una solución diferencial a los problemas o necesidades de nuestros clientes. Es decir, no ofrecer productos, sino ofrecer soluciones.

Pero todo esto está cambiando poco a poco. Los clientes y consumidores cada vez tienen más información sobre el mercado, sobre productos, competencia,… Las empresas ya no son tan efectivas ofreciendo sus soluciones, porque es el cliente quien acude a los “proveedores” cada vez que lo necesita. Es más, el proceso de negociación también está cambiando, ya que el cliente tiene más poder, y mas conocimiento que antaño.

Todas estas son algunas de las claves del éxito del e-commerce (en sus múltiples variedades, B2B, B2C, G2C,..) Las entidades ofrecen en plataformas sus soluciones, y cuando el cliente o usuario final las necesita, acude a ellas a comprar y negociar.

Como se indicaba en un comentario de uno de nuestros últimos post, algunos artículos cuentan, que la maquinaria de ventas debe evolucionar. La fuerza comercial sigue siendo necesaria, pero no en el papel clásico de vendedor, sino un paso más allá. Ya no sirve el papel del comercial que sólo recoge pedidos o se dedica a perseguirlos.  Debe ayudar al cliente a encontrar cómo realizar esa compra, entender la necesidad y la casuística de cómo debe realizarse, y poder ofrecerle diferentes alternativas. Y esto no significa que nos olvidemos de los clientes, de conocer el mercado o de los maravillosos sistemas CRM. Son cosas totalmente complementarias, pero es importante que no perdamos de vista esta nueva variante. Y sobre todo en la vía digital, donde las compras están a un click. La misma distancia a la que se encuentra la competencia.

Por lo tanto, es el momento en que pensemos, cómo de eficaces somos. Que pensemos, si realmente poder ayudar al cliente no solo a resolver sus necesidades, sino a realizar la compra del modo que lo necesite (¿personalización de las compras?) y que analicemos nuestros procesos de negocios relacionados con las ventas, para ver si se pueden estar alejando, de esto que parece que es lo siguiente.

Comprando en la Web

Hay muchos ejemplos de éxito en el mundo del e-commerce o comercio electrónico (Amazon, ebay ,Lastminute.com, Groupon,…) pero me gustaría destacar otro: “Barrabes” (http://www.barrabes.com). Todos los amantes de la montaña y el esquí conocerán la tienda y posiblemente la historia, pero me gustaría resumirla para el resto.

En el pueblo aragonés de Benasque, hay una tienda de montaña que ocupa varias plantas, pero no siempre ha sido tan grande. Se trataba de un comercio, conocido por los lugareños y todos los visitantes estivales que por ahí paraban. Su buen trato, material de calidad y una localización perfecta hacían que este negocio vendiera más cada año. Pero cuando resurgió fue el año 1996, cuando se abrió a Internet. Empezó a comercializar artículos de montaña por la red, y actualmente sobrepasa los 200 empleados y factura más de 18 M€. Es un referente en el mundo del alpinismo, y muchas de las expediciones himalayistas más importantes a nivel internacional adquieren su material en este establecimiento. Actualmente cuenta con varias tiendas en Madrid, Zaragoza, Barcelona y, obviamente, en Benasque (Huesca)

Fue el comercio electrónico lo que les ayudo a crecer, a ser conocidos por la comunidad montañera internacional y a expandirse a otras provincias. Es un claro caso de éxito que se estudia en escuelas de negocio y del que podemos aprender todos muchos.

Este es un ejemplo más de los muchos que podemos nombrar pero todos tiene varios pilares básicos en común:

  •  Modelo de negocio: El modelo de negocio es vital y clave a la hora de poner en marcha cualquier negocio. Este será el verdadero núcleo, y la tecnología lo que hará será soportarlo y amplificarlo. De nada servirá tener una web muy llamativa, conexión con todas las redes sociales y pasarelas de pago incluidas sino tenemos contenido o no tenemos claro que es lo que hacemos y como.
  • Arquitectura web:  podemos dividirlo en 2 grandes grupos: capa de usuario (o web con la que el usuario final interactúa) y la capa técnica (incluiría los algoritmos que manejan los procesos de negocio, las bases de datos, conectores y conexiones entre módulos…). Hay que ser muy conscientes que cual son las necesidades que debemos cubrir, ya que hay multitud de tecnologías, lenguajes de programación, bases de datos,.. Cada uno de ellos tiene unas características diferentes, y nos proporcionara diferentes beneficios. Lo que sí es común a cualquiera de ellas es que debe simplificar la experiencia del usuario, haciendo que la compra se traduzca en una cómoda, rápida y sencilla transacción.
  •  Elementos de Seguridad: Podríamos agruparlos dentro de la capa técnica del apartado anterior, pero es mejor destacarlo de forma separada. Internet es un muy buen medio de promoción y comercialización de productos, pero tiene el gran inconveniente de ser muy abierto y por ende estar muy expuesto a diferentes peligros. Debemos proporcionar a nuestros clientes la seguridad necesaria para poder realizar las transacciones sin peligro alguno. Para ello contaremos con elementos como pasarelas de pago seguras, bases de datos (con los datos de nuestros clientes) bien protegidas, movimiento de transacciones encriptadas,..
  •  SEO, SEM y publicidad: Negocios en Internet hay muchos y lo que tenemos que hacer es destacar por encima del resto. Imaginemos que tenemos una tiendecita (de forma física) en un pequeño callejón. Como atraemos a los clientes? Pues el reto es exactamente el mismo, pero utilizando las nuevas tecnologías (redes sociales, SEM, SEO, blogs,) y publicidad offline o convencional.
  • Fidelización: es importante tener nuevos clientes, pero más importe es mantener los que ya tenemos. La fidelización es muy importante en el e-commerce, ya que la competencia está a un solo click. Hay muchas técnicas o métodos, algunos más efectivos que otros, pero lo más importante es elegir el más adecuado para nuestro negocio. Barrabes en este caso, ha conseguido elaborar una revista técnica con multitud de artículos de escalada. Los usuarios (entre los que me incluyo), visitan la página, no solo para realizar compras, sino para leer noticias relevantes de este campo, revisiones de productos, ….

Es cierto que el modelo más habitual es aquel en el que una empresa ofrece sus productos o servicios a los usuarios finales. Pero existen algunos otros casos:

  • B2B: Busines to business. Es decir negocio entre dos empresas. Por ejemplo portales de compra de proveedores para mayoristas
  • B2C: Busines to Customer: Es decir, al que estamos acostumbrados desde el punto de vista de usuario final. Una empresa vende sus productos a individuos
  • G2C: Goberment to citizen. Aquellas aplicaciones en las que los ciudadanos hacen transacciones con las entidades gubernamentales

En todos ellos, los beneficios son los mismos (másclientes potenciales, total disponibilidad de la tienda, rapidez y facilidad, menores costes,..) y es uno de los principales motivos por lo que este sector crezca a doble dígito año sobre año. Y el ejemplo más claro lo tenemos en nosotros mismos. Cuantos productos sueles comprar por Internet cuando antes lo hacías en un comercio tradicional?