Tenemos una nueva iniciativa. Tiene que ser un éxito

“Un viaje de miles de kilómetros debe comenzar por un solo paso”
Lao-Tsé

No creo que sea la primera ni la última vez que oímos una frase de este estilo en nuestro ambiente laboral. Casi todas las corporaciones están intentando despertar después de esta turbulenta época de crisis, para volver a la senda del crecimiento, o por lo menos minimizar los efectivos negativos. Pero también hay muchos otros motivos para poder embarcarse en este tipo de empresas, como enfrentarse a nuevos retos, querer transformar la compañía para ser más eficientes y sobre todo para conseguir objetivos diferentes.

Una cosa está clara, y si quieres conseguir objetivos diferentes no puedes seguir haciendo las cosas como las hacías antes. Pero esto que puede parece my claro, no lo es tanto. O al menos no todas las organizaciones lo interiorizan. Está claro que los cambios cuestanlas organizaciones son entes de costumbres y en general la forma de trabajar de alguien es muy complicado de modificar. Pero este cambio o transformación aunque debe ser individual, primero tiene que ser común o grupal.  Para  seguir avanzando, numeremos algunos de los principales puntos a tener en cuenta:

  • Cambio liderado por la organización: cualquier cambio que se plante una organización, ya sea un nuevo objetivo comercial, comercialización de nuevos productos o nuevos procesos de trabajo, debe estar liderado por la dirección. Sin este simple requisito, el destino no será muy prometedor. Pensemos que las prioridades de la dirección puedes ser diferentes, los recursos necesarios para conseguirlo nunca llegarán, y como comentaba antes, no será comprado por la organización  por completo. Está claro que la dirección no estará implicada en la ejecución de la iniciativa o proyecto como tal, pero si empujarán lo necesario siendo sponsors del mismo.
  • Plan bien definido: ¿otra obviedad? Puede, pero que cantidad de proyectos o iniciativas fracasaron por la falta de este punto. Y cuando hablo del plan, no me refiero a documentos con multitud de hojas o presentaciones con multitud de gráficos, iconos y otros efectos visuales pero que no aclaran lo más importante: Qué queremos conseguir y cómo lo vamos hacer. Un buen plan debería describir una parte más estratégica donde se exponga que es lo qué se quiere conseguir y cual es la visión a medio/largo plazo. Y por otro lado, una parte más operativa con la que consigamos entender las actividades o tareas a realizar a corto plazo
  • Métricas: puede que este punto requiera otro post por la complejidad y extensión del tema. No es fácil saber que son métricas y como utilizarlas. Pero para contarlo de forma fácil, debemos fijar algunos puntos de control para verificar que estamos siguiendo la dirección correcta y si no lo estamos haciendo, poder detectarlo a tiempo para tomar las acciones necesarias para encaminarlo como corresponde.
  • Responsable: en singular. Es importante que exista un único responsable de la iniciativa, aunque a su vez se pueda subdividir las tareas y asignar cada una de ellas a diferentes personas. Es necesario que éxita un único punto de contacto y responsabilidad, ya que sino siempre pueden quedar puntos en terreno de nadie, caer en el olvido (o pensar que están en el tejado del otro) y es donde empezarán los problemas y las trabas para conseguir el éxito que deseamos conseguir.

Como puedes imaginar, estos puntos son generales, y pueden servir para cualquier tipo de iniciativa que la empresa quiera poner en marcha. Pero hay un tipo que suelen ser más complicadas por encima del resto. Se tratan de nuevos procesos de trabajo internos, nuevo sistemas o plataforma de trabajo y incorporación de nuevos equipos. el motivo es que afectan a lo que estamos acostumbrados a hacer. La gestión del cambio es imprescindible aun más en estos casos, ya que los primeros que tenemos que creer en el cambio, comprarlo y ejecutarlo somos nosotros mismos, y a partir de ahí que surja el efecto deseado. Seguro que puedes contar con más de un caso de este tipo y has podido verte reflejado en algunos de estos puntos. Seguro que puedes aportar puntos adicionales, pero como base, ¿estás de acuerdo o crees que alguno de estos no es necesario?

Por el interés te quiero Andres

Todos los negocios, de cualquier sector, necesitan generar nuevas ventas (además de fidelizar a los clientes ya existentes). La única forma de poder crecer, alcanzar objetivos comerciales o poder sacar nuevas lineas de negocio. Pero esa generación de demanda no siempre es fácil conseguirla. O por lo menos, muchas veces no sabemos que tecla tocar para conseguirlo.

Conseguir nuevos candidatos (“Leads” según el término anglosajón) se puede conseguir por diferentes métodos, que variaran depende del sector, modelos de negocio, productos o servicios a ofrecer o incluso del público objetivo deseado. No es lo mismo una tienda online  o e-commerce, una empresa de servicios profesional, una empresa del sector hostelería o de geriatría. En muchos casos se debe conseguir llamar la atención del propio interesado, pero en otras el decisor de la compra será otra persona, la cual debería ser nuestro “objetivo”.

Y de aquí debemos sacar la primera conclusión, ¿ realmente sabemos quien es el decisor de compra? Nuestras acciones deben ir enfocadas a él, y su atención será la que tengamos que atraer. Simplemente tenemos que pensar en muchos de los anuncios que vemos por televisión a lo largo del día (o de la semana, quien no sea tan asiduo). El producto o servicio ofrecido está claro, pero, ¿y el público objetivo? ¿No te has quedado alguna vez con la sensación de no saber a quien va dirigido?

Esta información debe estar almacenada y compartida en algún lugar común para toda la compañía, al tratarse de información de vital importancia para la empresa, sus clientes. Como se ha dicho mas de una vez, los clientes son los mayores activos que puede tener una empresa. Por eso me gustaría volver a remarcar la importancia de algún sistema CRM, con el que podamos gestionar de forma efectiva nuestra relación con ellos.

Una vez definidos estos puntos y realizadas las aciones determinadas, es hora de cribar o discriminar los candidatos o leads por importancia. Puede que suene raro, pero no nos interesan todos. Es importante clasificarlos, mediante algún ranking (llamado comúnmente Lead scoring) que nos permita enfocar nuestros esfuerzos y recursos según el beneficio económico que nos pueda traer. Como es lógico, debemos poner más esfuerzo y recursos en aquellos más rentables y aquellos que, a priori, puedan serlo menos, intentar atenderlos de otra forma. Todos ellos deben atenderse, ya que pueden convertirse en venta, pero podemos establecer diferentes formas de comunicación y atención, dependiendo de ese ranking. No supone el mismo esfuerzo para la empresa la atención telefónica, envío de emails personalizados o la visita presencial. Este es el inicio del customer journey, que describirá las diferentes interacciones que empresa y cliente (potencial cliente en este caso) tendrán a lo largo del ciclo de vida tanto de la venta como del cliente.

La definición de esta clasificación o scoring se debe hacer con un profundo conocimiento del mercado en el que operemos. Ya que estará filtrando y clasificando el orden de importancia de los potenciales clientes.  Los criterios a utilizar son multiples y variarán entre modelos de negocio B2B y B2C, al igual que lo harán entre sectores. Solo por citar algunos ejemplos, en B2C podemos utilizar edad, sexo, estado civil, hobbies, modo de interacción con la compañia, renta… Y en B2B sector de actividad (posiblemente determinado por el código CNAE), número de empleados, facturación, ratio de impago,… Con todo ello estaremos construyendo un perfil, que nos permitirá empezar a conocer mejor a nuestros clientes y estableceremos la forma de comunicación que tendremos con ellos.

Por seguir con los ejemplos, imaginemos una empresa de productos manufacturados. Los posibles candidatos pueden encontrar información por la web, por anuncios en prensa, anuncios en la web, puntos de distribución o incluso llamando por teléfono directamente al fabricante. El perfil e interés de cada una de estas personas en muy diferentes, por lo que es importante ver cual es más importante, a priori, para nosotros y establecer ese protocolo del que hemos hablado.

Pero no debemos confundir esto, con el olvido del cliente. Se trata de establecer métodos de comunicación con cada uno de ellos, de forma que posible importe obtenido, esté relacionado con el scoring definido que implicará los esfuerzo y recursos dedicados por cada uno para mejorar la rentabilidad. Además, como usuarios o empleados, también lo agradeceremos. Si por ejemplo estamos navegando por internet, nos cruzamos con un anuncio y fuimos a esa landing page por curiosidad, no nos interesará tener la visita presencial (ni incluso telefónica) de un comercial. Lo mismo un simple email informativo puede ser más que suficiente. Hay empresas que manejan francamente bien este tema. ¿Que ejemplos personales puedes citar?

Pequeño paseo por las relaciones de los clientes

Qué es un CRM, posiblemente sea uno de los post más populares en algunos de los blogs de marketing. Pero es importante entender y repasar rápidamente de que hablamos cuando decimos CRM. Hay cantidad de definiciones, algunas de ellas muy buenas y que aportan detalles significativos. Pero en general podemos decir, que se trata de una estrategia y filosofía corporativa sobre cómo gestionar de la mejor forma la relación con los clientes. Consiste en tener un amplio conocimiento de nuestros clientes, ofrecerles el mejor servicio posible, construir una experiencia de usuario inmejorable, mientras la compañía mejora sus resultados de la forma más eficiente posible

Un buen ejemplo, y común para todos nosotros, puede ser las tiendas de barrio y de toda la vida. Aquellas en donde la relación con el cliente es excelente, el dueño del comercio tiene un conocimiento total sobre sus clientes (la llamada visión 360) y la relación está basada en una alianza real (compramos allí, porque realmente nos ofrece lo que necesitamos). Posiblemente es un ejemplo tonto, pero es representativo.

Para poder tener este tipo de experiencia de cliente, algunas compañías decidieron desarrollar un sistema que gestionara de forma eficaz la relación con sus clientes de forma automática. Es el nacimiento de los sistemas CRM. Algunos fabricantes como Act!, Golmine y otros empezaron a vender sus soluciones.

Pero pronto, algunas grandes compañías como Siebel (hoy parte de Oracle), Peoplesoft, JDEduards y otras, decidieron competir en este mercado. Algunas de estas empresas fueron líderes de este negocio durante años.

La fase de la automatización fue la siguiente. Algunas de las herramientas de automatización fueron integrándose poco a poco en los sistemas CRM. Herramientas para la automatización de la fuerza de ventas, gestión de contactos, automatización de marketing,… Todas estas soluciones se usaban en un paradigma tecnológico de cliente-servidor, por lo tanto no solo el negocio ha cambio, sino la tecnología también.

El tiempo paso rápido, y el negocio se fue enfrentando a nuevos retos. Internet, nuevas aplicaciones y nuevos jugadores fueron apareciendo en el horizonte. Por lo que las plataformas clásicas CRM tuvieron que adaptarse a las nuevas circunstancias e integrar estos factores. Las plataformas CRM recibieron un nuevo nombre: eCRM. El servicio al cliente ha sido, es y será el núcleo de estos sistemas, por lo que tiene que estar constantemente buscando la forma de cuidar a sus cliente de la mejor forma posible. Si internet es la nueva forma de comunicación, estos sistemas deben integrarlo de alguna forma

Todos nosotros lo conocemos bien. Internet es sinónimo de agilidad y velocidad. Los clientes empezaron a utilizar la conexión a la red más a menudo y para todo tipo de actividades (desde trabajo, por ocio, compras – “e-commerce“). Necesitaban, por tanto, nuevas formas de estar conectados con más frecuencia. La conexión de alta velocidad disparó la aparición de nuevos terminales móviles, smartphones y las famosas APPS. Al igual que paso en eventos clave anteriores, las plataformas CRM tuvieron que evolucionar para adaptarse a estos requisitos. El mercado empezó a utilizar el concepto de mCRM. Marcado por la prioridad de conectar con el cliente a través de su dispositivo móvil, y cambiando el modelo de atención al cliente ofreciendo servicio en 24X7. Este fue un cambio clave para todos los modelos.

“Las compañías necesitan cambiar su perspectiva, el servicio al cliente no es un departamento, sino una actitud. El horario comercial desaparece con el e-commerce, y se necesita que todos los equipos corporativos esten preparados para operar en un modelo globalizado”

Si queremos existir, tenemos que seguir estar reglas. Bueno hay una mas y es importante cubrirla: ser social. El Social CRM es la última versión. Los clientes expresan su opinión sobre cualquier cosa en cualquier lugar, y las redes sociales es el nuevo campo de juego. ¿Estamos realmente atendiendo estos nuevos foros (twitter, facebook, …)? Hay un activo corporativo no tangible pero muy importante que no podemos abandonar ni olvidar: la marca y la experience de usuario. Nosotros, como proveedores de servicios o fabricantes de productos, estamos operando en un mundo hiperconectado, con muy buenos competidores, en un ambiente muy dinámico y con clientes cada vez con más recursos y más preparados con más información

“Los clientes está preparados para comprar a nuestros competidores si no están contentos con su experiencia actual”

De hecho, comparten cómo ha sido su experiencia en las redes sociales de forma continua, y solo tenemos una única oportunidad para reaccionar. ¿Estamos realmente preparados? ¿Tenemos las herramientas necesarias para poder atenderles como esperan y quieren? Muchos fabricantes tienen productos espectaculares como pueden ser Salesforce, Sugar CRM o Microsoft Dynamics. El CRM es social y debemos cuidar la experiencia de usuario del cliente. Este debe ser el nuevo modo en el que llevemos nuestras actividades corporativas a día de hoy. Operamos en un mercado omni-canal, con clientes y competidores desconocidos, y muy pocas oportunidades de arreglar nuestros errores. Es clave asegurar que nuestros productos y servicios es lo que están buscando los clientes. Pero no solo el producto o servicio, sino la forma en la que se llega hasta el, se consumo y la experiencia que se vive y recuerda después de todo el proceso. Cuidemos el ciclo de vida de principio a fin para poder conseguir el éxito. Si trabajamos en esta dirección lo tendremos más sencillo, pero debemos realizar los cambios necesarios tanto en los equipos como en las tareas ya planificadas para estar realmente preparados